PROTECCION AMBIENTAL
QUESOS

En la
curación de los quesos es necesaria una humedad relativa, elevada, del
80 al 97 %. En estas condiciones el queso es especialmente propenso a la
formación de moho que, posteriormente, será necesario quitar
mediante lavado y raspado de fondo, para que no decaiga su aspecto. Estas
circunstancias ponen límite a la humedad relativa, tan imprescindible en
su curación.
El OZONO
al impedir la aparición de mohos, permite trabajar a humedades elevadas
con la consiguiente disminución de la perdida en peso y el ahorro en
trabajo de raspado. Hace posible
una mayor densidad en el almacenaje, al mismo tiempo que suprime los olores
evitando las molestias al personal.